viernes, 12 de febrero de 2010

Condolido....

Si hay algún momento para sentir el dolor que puede estar pasando una persona es este..
Estoy seguro de que no soy el ser más sentimental de la tierra y en algunos sentidos puedo llegar a ser el más frio y calculador, pero de sobras sabes pequeño lobo que en estos momentos estoy más dispuesto a sufrir todas las consecuencias del dolor de un corazón que no es el mío.
Pequeño animal salvaje, que en todo momento pareciste estoico, me alío contigo para poder comprender lo que tu cabeza, tu corazón y hasta tu alma pueden estar sintiendo en estos momentos, las cosas que no podemos romper físicamente son las más dolorosas y las que requieren más tiritas, si es necesario estudiaré veterinaria para curarte animalito, nada ni nadie debería de herir a los demás y en este momento lo han hecho con una flecha envenenada.
En el juego de los sentimientos ponemos todos el corazón por delante, que aunque en un ser que no dispone de la capacidad de razonar es difícil, se que así lo hiciste, valiente, sin pensar en las consecuencias, no imbécilmente, si no disponiéndote a embarcarte en lo desconocido.
En estos momentos no tengo palabras de ánimo suficientes para calmar el aullido indomable de una bestia, aunque poco desarrollada, pero sensible como toda los seres que habitan la tierra y son los hijos de la naturaleza. No tengo más dentro de mí para vendar las heridas que mis propias manos y la única manera de tapar esa herida con la carencia de las palabras que en este momento me caracteriza, lo único que me es posible, como ya he dicho, es taponar esa hemorragia con mis propias manos, desnudas, aunque yo mismo me envenene.
Estaré a tu lado aún a sabiendas del veneno y de que puedas morderme por el propio dolor, no me importa, ahí seguiré con todas las fuerzas que pueda, si tienes que morder, hazlo, si tienes que aullar, hazlo, estaré con la mano pegada en ese hueco que dejó la flecha, que lanzada de la manera menos esperada tocó el organo más sensible, el corazón.
No te preocupes joven cánido salvaje, las heridas sanan desde dentro y piensa que ahí estamos para ver como cicatriza.
Aulla mi joven e irracional amigo, que a mis oidos siempre llegaran y apretaré más fuerte para intentar detener el derramamiento de tu sangre.....

No hay comentarios: